

Lo que para algunos puede ser diversión, para otros puede convertirse en miedo, angustia, dolor y sufrimiento.
Una explosión no termina cuando deja de escucharse. Puede afectar a personas, animales y al ambiente. Y muchas veces, quienes sufren sus consecuencias no tienen ninguna posibilidad de elegir.
Antes de encender una pirotecnia, hagámonos una pregunta sencilla:
¿Vale la pena mi diversión si para conseguirla puedo lastimar a otro?
Ser conscientes también es una forma de cuidar.
Porque vivir en sociedad significa aprender a pensar no solamente en lo que yo quiero, sino también en cómo mis acciones afectan a los demás.
El Valor de las Diferencias
Todos diferentes, todos valiosos.
Lic. Marisa Plano
Dr. José Ángel Ramírez
Presidente fundador de la Foundation IHRCG
